Comer en Cíes

Cuando vas a pasar el día en las Cíes hay dos opciones a la hora de comer: llevarte la comida de casa o comer allí en alguna de las escasas opciones que tienes para hacerlo.

Llevarse la comida de casa tiene sus puntos a favor, ya que vas a comer lo que tú quieres y cuando tú quieres, sin tener que estar pendiente de los horarios de los restaurantes ni de nada más. Puedes ir a una cala perdida o marcharte a hacer una ruta sin mirar el reloj. Cuando tengas hambre, solo tienes que quitar tu fiambrera de la bolsa o tu bocadillo y comer con total tranquilidad. Pero tiene también sus puntos en contra, siendo el principal que vas a tener que cargar con la comida desde casa y que, además, con el calor puede acabar no estando tan apetitosa como te parecía antes de salir. No estamos hablando de una playa a la que prácticamente llegues al arenal en el coche, por lo que cargar con una nevera no es lo más aconsejable.

Si vas a comer en la isla tienes un par de restaurantes donde puedes hacerlo, además de un bar especializado en bocadillos. No es caro comer en islas cíes, tal vez no sea tan barato como hacerlo en bares de cualquier pueblo, pero tampoco te va a costar más que comer en un lugar turístico en una terraza. Y la oferta de platos y la calidad es bastante razonable. No obstante, hay puntos en contra cuando se va a comer de restaurante en Cíes. El principal es que no aceptan reservas, por lo que tendrás que ir sin saber cuándo vas a tener mesa. Y las esperas pueden ser absolutamente exageradas dependiendo de la hora a la que vayas. Muchas personas hablan de una media de media hora e incluso una hora si es el momento de máxima afluencia. Y es que la demanda es muy superior a la oferta, por lo que toca aguantar estas incomodidades para poder sentarse en una mesa y tomar un plato de comida recién hecha. 

Como ves, no hay una opción perfecta, tú decides qué es lo que prefieres: cargar con la comida, pero no tener que esperar y limitarte a aquello que no se estropee con el calor o comer de plato y fresco, pero a cambio de esperar el tiempo necesario hasta tener una mesa libre.

Autocaravanas en la tercera edad

¿Son adecuadas las autocaravanas para la tercera edad? Esta es una pregunta que se hacen muchas personas que, al jubilarse, se plantean comprar este tipo de vehículos, pero no saben si se adaptarán a ellos y más según pasen algunos años.

Para empezar, hay que decir que no se trata tanto de la edad como de la forma en la que se encuentre la persona. No es lo mismo alguien de 70 años que está en buena forma física y con una salud excelente que alguien con la misma edad que sufre todo tipo de problemas, como alguna enfermedad crónica o movilidad reducida.

Si las personas están sanas y tiene sus reflejos intactos para conducir un vehículo, también pueden conducir una autocaravana, especialmente si esta es pequeña. Solo se recomienda descansar un poco más a menudo de lo que hace una persona más joven, pero no es una recomendación exclusiva para una autocaravana, también lo es para otros vehículos.

En cuanto a la comodidad en el interior, lo cierto es que una autocaravana puede ser incluso más cómoda que una habitación de hotel en el sentido de que puede adaptarse a los gustos y necesidades de quienes van a viajar en ella. Por ejemplo, con una cama de baja altura a medida o un pequeño asiento o barra en la ducha. La bajada del vehículo, que es algo que suele preocupar por los escalones, también puede adaptarse con una pequeña rampa para que sea mucho más cómoda, por lo que no es problema. En absoluto.

Otra de las ventajas de las autocaravanas cuando se tiene una edad es que se puede cocinar en ellas y, por tanto, llevar una alimentación sana similar a la que se haría en casa evitando el tener que comer fuera cada día. Así, no solo se ahorra dinero, sino que se controla perfectamente la alimentación. Las autocaravanas no pueden ir a algunos lugares, como ir a las islas ons pero pueden acercar a las personas hasta el lugar en el que cogerán el barco y hacer el viaje más agradable, con las paradas necesarias hasta allí.

Muchas personas, cuando van cumpliendo años, ya no se sienten cómodas para viajar largas distancias en su autocaravana, pero sigue resultándoles perfecta para ir a un camping y poder quedarse allí durante algunos días con unas comodidades de las que no van a disponer en una tienda o en un albergue. Y por eso continúan usándola durante muchos años, aunque ya no se desplacen como antes.

La Romería Vikinga y otras fiestas típicas de las Rías Bajas de Galicia

Baiona, Catoira y otros municipios costeros de Pontevedra acogen numerosas fiestas de interés histórico-cultural que giran en torno al Descubrimiento de América, San Roque o las incursiones vikingas. Precisamente, una de las celebraciones más singulares de las Rías Bajas o Rías Baixas es la Romería Vikinga.

Se desarrolla durante la primera semana de agosto, en las Torres de Oeste de Catoira, en la comarca de Caldas. Año tras año, las ruinas de esta fortaleza defensiva se convierten en el escenario de una pintoresca representación: la contención del asalto vikingo por parte de los vecinos de esta localidad, en un ambiente festivo que congrega a decenas de miles de asistentes.

Los bayoneses, por su parte, celebran un acontecimiento más relevante en la historia nacional: la llegada de Martín Alonso Pinzón al timón de La Pinta con la noticia del descubrimiento del Nuevo Mundo. Este acontecimiento, acaecido hace más de cinco siglos, sigue vivo en la memoria de los residentes de Baiona, que lo festejan orgullosos por todo lo alto.

Con motivo de la Festa da Arribada, este municipio vigués acoge toda clase de actividades: desde exhibiciones de cetrería y talleres de artesanos y gremios hasta justas medievales, muestras etnográficas y torneos de esgrima.

De corte más religioso son las fiestas dedicadas a San Benitiño de Lérez. Es entonces cuando esta parroquia de las Rías Bajas se transforma en el epicentro de una romería, con espectáculos de gaitas y panderetas, un banquete a base de mejillones y otras actividades. Se celebra en los meses de marzo y julio, en el Monasterio de San Salvador de Lérez.

A mediados de agosto, Villagarcía de Arosa y otros municipios honran a San Roque con una festividad muy especial, pasada por agua no por las tormentas de verano, sino por la Fiesta del Agua: los vecinos arrojan a los participantes cubos de agua desde sus balcones.

¿Por qué las Cíes tienen ciertas normas?

Las Islas Cíes son un espacio protegido, es un lugar natural que merece conservarse y que no puede alterarse. Además, son zona protegida de aves, por lo que tienen que tener normas para que estas puedan estar tranquilas y anidar. A todo esto se suma que el lugar es muy bonito y atractivo para los turistas, por lo que hay una altísima demanda para visitarlo. Por eso, es necesario establecer normas para poder acudir a las islas.

La más importante de estas normas es que el número de visitantes está limitado, sobre todo en temporada alta. Si se quiere ir a las Cíes hay que pedir un permiso en la Xunta. Es un trámite rápido que se hace a través de una Web. Te inscribes y eliges un día entre los que todavía tienen cupo. Al elegirlo, el permiso se tramita automáticamente y puedes comprar los billetes de barco para viajar en la fecha señalada. Otra forma de ir es reservando plaza en el camping, en cuyo caso el mismo camping lleva a cabo el trámite, no siendo necesario que el visitante haga nada más.

Pero hay otras regulaciones y normas en playa de Rodas y el resto de las islas. Para empezar, no está permitido ir con animales. No podrás ir a las Cíes con tu perro, excepto si es lazarillo. Ni con otros animales. Tampoco podrás recoger conchas o piedras en la playa, ya que está totalmente prohibido.

Si vas a realizar alguna de las bonitas rutas de senderismo tienes que tener en cuenta que no puedes caminar fuera de los senderos, ya que dañarías la naturaleza y, por supuesto, no puedes hacer fuego o dejar basura en ningún lugar. Tampoco puedes molestar a los animales que encuentres en la ruta, aunque puedes sacar fotos sin asustarlos. No se puede coger flores o plantas, ya que estas son necesarias para el ecosistema.

Puedes usar tu teléfono pero no está permito poner música alta con altavoces, porque molestaría a las aves. Debes de ser respetuoso con un espacio natural que está pensado para que las aves estén en su ambiente. Y si crees que alimentarlas es una ayuda, estás equivocado. No les des comida bajo ninguna circunstancia ya que esto puede ser muy perjudicial para estos animales por diferentes razones.

En resumen, recoge la hoja con las normas que te darán en el punto de información y cumple con ellas para que las Cíes sigan siendo ese paraíso que tanto nos gusta.